En la actualidad, no hay un sector tan innovador, destructivo y a la vez tan lleno de oportunidades como el tecnológico.

A menudo, las empresas crean sus nuevos productos bajo un halo de secretismo, desarrollando su modelo de negocio de la forma más secreta posible, esperando así ganar ventaja frente a posibles competidores.

Predecir el futuro del sector se está volviendo cada día más complejo, y quienes lo hacen siempre corren el riesgo de quedar en ridiculo. Sin embargo, hay ciertos “nichos” y empresas que pueden usarse como indicador para la progresión del sector, y por tanto, la demanda de candidatos

Las empresas enfocadas en servicios Saas/Paas/Iaas están en pleno auge, ya que tanto las empresas como los consumidores exigen cada día más diferentes servicios tecnológicos de pago.

Gran parte de estas empresas dependen de servicios en la nube y la capacidad para garantizar la seguridad en la misma es esencial, lo que augura un auge en el área de ciberseguridad en los proximos años.

Numerosas publicaciones de Gartner, McKinsey y The Economist ya se están haciendo eco de esta tendencia de crecimiento en el sector de la ciberseguridad, y según Forbes, más de un millón de puestos serán creados en este ámbito durante el 2016.

Startups como Bitglass (reconocida como la mejor startup en los últimos premios de excelencia en ciberseguridad, los Cybersecurity Excellence Awards), compiten por el talento con compañías de seguridad/ aeroespaciales más establecidas, desde IBM a Lockheed Martin. El Bureau of Labour Statistics en Estados Unidos predice que el crecimiento de puestos anuales en este sector va a permanecer por encima del 35% hasta 2022.

Entre los conocimientos necesarios para optar a un puesto en ciberseguridad podemos incluir la capacidad de manejar incidentes y su consecuente reacción, el seguimiento de las correspondientes regulaciones, conocimientos en firewall/IDS/IPS, detección de intrusos, capacidad analítica e inteligencia.

El número de instituciones a nivel universitario que imparten este tipo de cursos es cada vez más alto. Además, empresas de alto prestigio en el sector tecnológico como puede ser Microsoft o Cisco están invirtiendo en formación.

La era del Internet de las Cosas (IoT por su traducción al inglés) ya es una realidad. La interconexión del “todo con el todo” puede resultarnos un recordatorio de John Connor luchando contra las máquinas mientras Skynet desarrolla autoconciencia, pero lo cierto es que el Internet de las Cosas aún está empezando a mostrar su potencial.

Irlanda se está convirtiendo en el país de referencia para start-ups centradas en el IoT. Un buen ejemplo es Smartfrog, dedicada a la videovigilancia, cuya sede en Dublín está teniendo un crecimiento impresionante.
Al otro lado del charco, en EEUU, podemos encontrar otras empresas referentes por su excelente valoración como Nest Labs, Sigfox y SmartThings

En este área, los conocimientos requeridos incluyen el desarrollo móvil, aprendizaje automático, big data e ingeniería de sistemas integrados.